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Segundas veces siempre son aceptables: luego de China, Rusia quiere pasar por encima del tráfico

Tal parece que tras el fracaso del autobús chino que pasaba por encima del tráfico y que representó una estafa mil millonaria, todavía queda en algún personaje alguna esperanza de que se haga realidad nuevamente esta proeza.


El ingeniero ruso Dajir Semiónov, indicó que los autos voladores, complejas redes de túneles, monorraíles, teleféricos o sistemas de viaductos sobre autopistas podrían parecer una solución eficaz para olvidarse de las congestiones de una vez por todas, si no fuera porque se trata de sistemas demasiado caros y complicados, o que no permiten las velocidades ni absorben el volumen de pasajeros necesarios para tal objetivo.

Oriundo de la república rusa de Karacháyevo-Cherkesia, Semiónov se mudó a Estambul, donde estableció su empresa Dahir Insaat y desarrolló un medio de transporte que podría cambiar por completo nuestro modo de movernos en las grandes ciudades y de viajar.

El ingeniero está seguro de que “no existe ni una cuestión técnica que no tenga una solución ingenieril clara y comprensible”. Su propia propuesta para poner fin a los atascos es el uso de vehículos giroscópicos.

¿Cómo funcionan?

Para desplazarse por las carreteras congestionadas, los autos y trenes giroscópicos solo requieren de un carril ferroviario estándar de dos centímetros de alto.

 

“Una vía férrea de tan solo dos centímetros de alto no obstaculizaría el tráfico y se podría cruzar en cualquier dirección. Como resultado, obtendríamos un medio de transporte muy potente capaz de moverse por encima de las carreteras existentes hoy en día con solo utilizar una línea estrecha entre carriles”, explicó el ingeniero ruso en su cuenta de Facebook.

Según el proyecto de Semiónov, estos innovadores vehículos funcionan a base de generadores diésel, y tras 15 o 20 minutos de la puesta en marcha de sus volantes de inercia, los giroscopios ya pueden circular en parte utilizando energía solar a través de paneles instalados en su techo.

Transporte de lujo

En el interior de los trenes giroscópicos habría espacio para cafeterías y diversos servicios. “Tomar una taza de café o un vaso de zumo fresco con un bocadillo de camino al trabajo sería algo cotidiano para la mayoría de los pasajeros de este tipo de transporte“, señala Semiónov en Facebook.



Al mismo tiempo, viajar en transportes giroscópicos podría llegar a compararse a hacerlo en un yate de lujo y superar en prestigio a vehículos de marcas como Rolls Royce, Bentley, Bugatti, Ferrari o Lamborghini, sostiene el ingeniero. Se podría instalar en ellos dormitorios de ‘alto standing’, salones y cocina, convertirlos en una oficina o en una residencia.

Negocio que podría engendrar un nuevo sector económico

Por el momento, Dajir Semiónov no tiene contratos para la fabricación y el suministro de su invento, así que el proyecto queda por ahora en los papeles y en las maquetas digitales. El ingeniero ha comentado a RT que su empresa se encuentra en busca de distintas formas de colaboración, aunque todavía no ha encontrado fuentes de financiación y no ha firmado aún acuerdo alguno para su producción.

“Para fabricar un primer prototipo funcional de tamaño pequeño y un verdadero proyecto piloto, con la preparación de la documentación de construcción, se necesitaría alrededor de un año y entre 1,5 y 2 millones de dólares”, ha detallado el ingeniero.



Semiónov no descarta que la inversión en su proyecto “podría ser el inicio de un negocio multimillonario que podría alcanzar miles de millones de dólares” o incluso hasta “engendrar un nuevo sector económico”.

Sostiene que la ausencia de encargos se debe a que su empresa aún no ha mostrado su vehículo innovador en funcionamiento. “En cuanto la gente vea que es un transporte estable y seguro, de las descripciones desaparecerían las palabras ‘futurista’, ‘transporte del futuro lejano’”, asegura.

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